¡Vietnam!

Posted on 21/11/2011

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A las 6am el barco besó tierra. Llegamos a Da Nang, Vietnam. Las alrededor de mil personas a bordo comenzaron a caminar impacientemente de un lado para el otro. ¡Queríamos bajar y respirar aire fresco (y nuevo) ya! Algunos se iban en grupos de intercambio, otros de turismo, y nosotros, los profes, de curiosos.

Hacía 2 días nos habían dado una introducción al puerto y teníamos sugerencias para ir a la ciudad antigua, al mercado tradicional, a las montañas y/o a la playa. Yo lo quería todo, pero sólo contábamos con 7 horas. Patrícia se sumó a la idea de picotear un poco en cada lado, y Chieko, la única intérprete que tenía el día libre esta vez, también. Partimos a las 8.30am en un taxi regateado desde el puerto hasta las Montañas de Mármol. Nos adentramos al Infierno y escalamos hasta el Cielo en las cuevas que reveleban la percepción de vida y lo que viene después de los vietnamitas.

Hacé click en cada título para ver las fotos:

Desde el Puerto de Da Nang hasta la Cueva de la Muerte

 Hoi An, hermosa ciudad antigua

No hay nada mejor que una playa virgen

Mercado Han y una despedida inolvidable

Al final del día, el barco partió con música a todo volumen. Eran muchos los sentimientos que se mezclaban. A mí me hizo llorar el cartel de los estudiantes vietnamitas que decia: “Estaremos siempre a su lado”, un mensaje de apoyo a los japoneses por el Tsunami de marzo. La amistad que se logró en un día era increíble, y me hizo reflexionar sobre los lazos que trascienden las naciones. El evento de intercambio del día había consistido en juntar a un joven japonés y un joven vietnamita y dejarlos pasar todo el día de la mano aunque no hablaran el mismo idioma. Los vietnamitas decidían llevarlos a donde ellos quisieran para mostrarles su forma de vida y su ciudad. Algunos eligieron llevar a su compañero/a japonés/a en moto por la ciudad, otros a tomar un delicioso café vietnamita, etc. Desde el barco fuimos testigos de la unión que habían logrado en un corto día jóvenes de los dos países. La solidaridad de un pueblo golpeado hacia otro… ¡Increíble y conmovedor!

De vuelta en el barco nos preparamos para partir. Bailamos al ritmo de canciones en inglés y en japonés mirando la costa desaparecer y la noche imponerse. Le dijimos adiós a Vietnam y nos volvimos a refugiar en nuestro barco hogar. Las experiencias internacionales seguían envolviéndonos en cada actividad: la cena consistía en una hamburguesa al estilo japonés.

Los profes nos juntamos para compartir sobre el día y para alentarnos porque desde mañana comenzaríamos a planificar las clases y a vivir mucho más.

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Posted in: Asia